De ningún modo puede dudarse de que el comercio ilegal de la droga se a vuelto un negocio lucrativo que mueve miles de millones de dolares en todo el mundo. Por supuesto hace falta mercados donde se coticen las necesidades de la gente que busque esos productos, y así surgieron ventas clandestinas; negocios secretos y vendedores ilegales que buscaron expender su venta de estupefacientes y diversas sustancias, pero para eso era necesario contactar a alguien, visitarlo y arreglar puntos de reunión. Claro que al no haber control sobre estas ventas, el cliente podría llegar a damnificarse y hasta ser francamente peligrosa la adquisición del producto.
Si obviamos las razones por las cuales se consumen drogas, poniendo un paréntesis en esta cuestión y nos enfocamos solamente en el ámbito de las transacciones, Silk Road dió una enorme lección de eficiencia. La pregunta ahora es ¿Cómo es que una página así puede operar y quién está detrás?
Acceder al sitio no es sencillo, para hacerlo uno debe estar familiarizado con Tor, un sistema para navegar de manera invisible en las aguas profundas del Internet. En la página, todas las transacciones se realizan a través de Bitcoins, una moneda virtual igualmente difícil de rastrear.
Pongamos por caso que alguien quiere comprar un gramo de Alprazolam o una onza de la cannabis White Rhino: luego de seleccionar los productos en tu "carrito de compras", como harías en Amazon, Mercado Libre, o cualquier otro sitio de ventas online, los compradores envían sus Bitcoin al sistema de Silk Road y se ponen en contacto con el vendedor, enviándole una dirección de entrega. Esta dirección es borrada automáticamente por el sistema luego de que ha sido vista.
Los Bitcoin permanecen congelados y el vendedor envía las drogas por correo postal. Cuando el paquete es recibido, el comprador debe confirmar el recibo y el vendedor puede cobrar los Bitcoin. Si el paquete se pierde, los fondos permanecen congelados mientras el vendedor y el comprador llegan a un acuerdo (algunos vendedores ofrecen reembolsos parciales). La pregunta es cómo es que el sistema de correo pasa por alto los paquetes con drogas, esto se logra porque en ocasiones se esconden estas en tarjetas de cumpleaños o paquetes de dulces, pero de todas formas el peligro de comprar en grandes cantidades ha hecho que la policía encuentre y rastree hacia el comprador la procedencia del paquete.
También, al igual que en otros sitios de ventas por Internet, los compradores pueden dejar observaciones y críticas sobre la calidad del producto que compraron, lo que constituye una diferencia importante respecto a comprar drogas en la calle, cuya calidad no puedes verificar.
El sitio es dirigido por un personaje que se hace llamar “Dread Pirate Roberts”, quien se queda con el 10% de cada transacción que se realiza en Silk Road. Se estima que para agosto del año pasado sus ganancias rondaban los
22 millones de dólares al año.
Entre los riesgos de utilizar este servicio, además del obvio daño en el organismo por consumo de drogas, está el de ser descubierto por la policía digital, o que tu paquete sea requisado en la oficina de correos. Por otro lado, comprar Bitcoins también puede ser complicado en algunos países, y las tasas de cambio pueden cambiar dramáticamente su valor antes de que puedas usarlos.
[Economist]
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