Con diálogos desconcertantes, escenas de sexo infinitamente incómodas, innumerables subtramas sin conclusiones razonables y actuaciones insoportablemente malas, logra un cóctel letal para los ojos que la convierten en una película realmente horrenda. Esta obra reconocida por su abominación tuvo como director, productor y guionista a un tipo de acento francés/gringo/alemán/menonita que recibió de Dios el anti-talento para el cine, llamado Tommy Wiseau, el pináculo del mal cine y el peor escritor, director y actor que haya pisado alguna vez este planeta.
Como contraste de nuestra crítica con gran enfado, dejamos la opinión que realiza el crítico de la nostalgia, un sujeto que analiza con humor las peores películas de la historia.
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