
Fui consumiéndome por mis demonios,
prendidos en fuego los anhelos bajo la sombra.
Y en la desmemoria remota vuelvo a refugiarme
y rehacerme desde las cenizas
Es la vida un flujo continuo que corre con el tiempo,
un sueño prolongado del que no despierto.
Es el curso del río, el reflejo de la luna
y una larga cadena de límites humanos
Son los límites un muro o muchos,
una ilusión de la distancia y los minutos que pasan.
Un minuto se va, un amor se desencuentra,
un segundo vuelve, un deseo reaparece..
Y en el triste apagón de este segundo,
en el vuelo sin propçosito de la tinta,
mi insignificante corazón se reprocha
y te sigue recordando en silencio
J.A.N
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